Noe Alvarado
En México estamos viviendo un momento distinto. Un momento en el que las decisiones públicas ya no se toman pensando en unos cuantos, sino en millones de personas que durante años fueron ignoradas, aseguró la secretaria de gobierno de Campeche, Liz Hernández.
Agregó que la reciente aprobación del Plan B en el Senado de la República no es un hecho menor. Es una señal clara de que el país sigue avanzando por el camino de la transformación, de la justicia y de la responsabilidad.
"Este esfuerzo, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, tiene una idea muy sencilla pero profundamente poderosa: acabar con los privilegios para que los recursos públicos lleguen a donde verdaderamente se necesitan.
"Porque durante mucho tiempo vimos cómo el dinero se quedaba en estructuras excesivas, en gastos innecesarios, en decisiones alejadas de la gente. Hoy eso está cambiando", destacó.
Liz Hernández subrayó que "con este Plan B se generará un ahorro aproximado de 4 mil millones de pesos. Pero más allá de la cifra, lo importante es lo que significa: se están eliminando excesos, se están ajustando estructuras que ya no responden a la realidad del país, y se está fortaleciendo el uso responsable de los recursos públicos.
"Y hay que decirlo con toda claridad: esto no debilita al Estado, lo fortalece. Lo hace más cercano, más eficiente, más capaz de responder a lo que la gente necesita".
La secretaria de gobierno de Campeche dijo que porque cada peso que antes se iba en privilegios, hoy puede convertirse en bienestar. En atención. En soluciones reales para las familias. Esa es la esencia de esta transformación: que el dinero público regrese al pueblo.
"Desde el territorio lo vemos todos los días. La gente no pide lujos, pide respuestas. Pide ser escuchada, pide que los gobiernos estén presentes, que acompañen, que resuelvan.
"Por eso hoy hablamos de un gobierno con más territorio y menos escritorio. De un gobierno que escucha y resuelve. De un gobierno que entiende que la confianza de la gente se construye con hechos"
La funcionaria de Campeche afirmó que "habrá quienes no estén de acuerdo. Habrá quienes extrañen los excesos de antes. Pero lo cierto es que México ya tomó una decisión: dejar atrás los privilegios y construir un país más justo.
"Porque no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.
"Y en este momento histórico también hay algo más que no podemos dejar de reconocer: es tiempo de mujeres. De mujeres que gobiernan con sensibilidad, con responsabilidad y con un profundo compromiso social.
"Hoy, con decisiones como esta, se demuestra que sí es posible hacer política de otra manera. Con cercanía, con honestidad y poniendo siempre al pueblo en el centro. Porque con el pueblo todo, y sin el pueblo, nada. Y esto apenas comienza", concluyó.
En México estamos viviendo un momento distinto. Un momento en el que las decisiones públicas ya no se toman pensando en unos cuantos, sino en millones de personas que durante años fueron ignoradas, aseguró la secretaria de gobierno de Campeche, Liz Hernández.
Agregó que la reciente aprobación del Plan B en el Senado de la República no es un hecho menor. Es una señal clara de que el país sigue avanzando por el camino de la transformación, de la justicia y de la responsabilidad.
"Este esfuerzo, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, tiene una idea muy sencilla pero profundamente poderosa: acabar con los privilegios para que los recursos públicos lleguen a donde verdaderamente se necesitan.
"Porque durante mucho tiempo vimos cómo el dinero se quedaba en estructuras excesivas, en gastos innecesarios, en decisiones alejadas de la gente. Hoy eso está cambiando", destacó.
Liz Hernández subrayó que "con este Plan B se generará un ahorro aproximado de 4 mil millones de pesos. Pero más allá de la cifra, lo importante es lo que significa: se están eliminando excesos, se están ajustando estructuras que ya no responden a la realidad del país, y se está fortaleciendo el uso responsable de los recursos públicos.
"Y hay que decirlo con toda claridad: esto no debilita al Estado, lo fortalece. Lo hace más cercano, más eficiente, más capaz de responder a lo que la gente necesita".
La secretaria de gobierno de Campeche dijo que porque cada peso que antes se iba en privilegios, hoy puede convertirse en bienestar. En atención. En soluciones reales para las familias. Esa es la esencia de esta transformación: que el dinero público regrese al pueblo.
"Desde el territorio lo vemos todos los días. La gente no pide lujos, pide respuestas. Pide ser escuchada, pide que los gobiernos estén presentes, que acompañen, que resuelvan.
"Por eso hoy hablamos de un gobierno con más territorio y menos escritorio. De un gobierno que escucha y resuelve. De un gobierno que entiende que la confianza de la gente se construye con hechos"
La funcionaria de Campeche afirmó que "habrá quienes no estén de acuerdo. Habrá quienes extrañen los excesos de antes. Pero lo cierto es que México ya tomó una decisión: dejar atrás los privilegios y construir un país más justo.
"Porque no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.
"Y en este momento histórico también hay algo más que no podemos dejar de reconocer: es tiempo de mujeres. De mujeres que gobiernan con sensibilidad, con responsabilidad y con un profundo compromiso social.
"Hoy, con decisiones como esta, se demuestra que sí es posible hacer política de otra manera. Con cercanía, con honestidad y poniendo siempre al pueblo en el centro. Porque con el pueblo todo, y sin el pueblo, nada. Y esto apenas comienza", concluyó.





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